Vienes festivo y con tiempo seco y soleado, perfecto para pasar el día en la sierra haciendo bici (Gracias Mª José y Paula por permitirme éstos ratos).
El pasado año, justo el mismo día 1 de noviembre, se me ocurrió hacer esto mismo uniendo dos rutas que me encantan y discurren por la misma zona, de modo que resultaba muy fácil e incluso natural unirlas haciendo una ruta mucho más intensa; en ésa ocasión cuando pensaba hacerla en solitario teniendo en cuenta el puente festivo me encontré con dos compañeros: Andrés y Enrique y la verdad es que disfrutamos mucho tanto del día como de la ruta.
http://agolpesdepedal.blogspot.com.es/2012/11/864-km-y-2168-m-asc-una-de-lomos.html
Este año fueron Andrés y Enrique los que me propusieron a mí repetir la misma ruta justo un año después, el mismo día 1 de noviembre, así que en lo posible esta ruta para mí se convertirá en una clásica para ésta misma fecha en años venideros.
Distancia: 82 kms.
Asc+ 2.166 m.
Finalmente a última hora Enrique no pudo acompañarnos, pero sí se unieron también en el último momento Berme y Fran, con lo que rápidamente y encantados reorganizamos el transporte y nos emplazamos para el día siguiente a las 7,00h.
Así, tras un café, nos pusimos en carretera para llegar a La Dehesa, nuestro punto de partida y fin de ruta. En un primer momento, frío intenso pero con un día limpio y soleado, difícil la elección de la ropa justa en éstos momentos.
La ruta comienza subiendo desde el mismo pueblo para dejarnos caer justo hasta la curva de la carretera y tras cruzarla internarnos en el pinar que nos lleva hasta El Griego, con sus empinadas y rotas pistas en ésta ocasión, ...el frío se disipa.
Tras cruzar de nuevo la carretera a la altura de ésta segunda población, nos internamos en subida en el monte a la derecha disfrutando de las subidas, bajadas, vereda y magníficas vistas.
Pasamos Haches y siempre con tendencia ascendente, aunque con algunos tramos de rápida bajada, llegamos a Casas de Haches donde hacemos una rápida parada en su mirador.
Descendimos hasta Bogarra para directamente continuar ascendiendo hasta el cementerio y luego desviarnos hasta el Batán, donde comienza la subida a El Padrastro que afrontamos a buen ritmo, a "chino-chano"; aquí durante una rapidísima parada en la fuente para que Andrés llenara el bidón descubrí un feo y profundo corte en mi neumático trasero que no me gustó un pelo, por lo que decidí utilizar el freno trasero lo más sutilmente posible el resto del día (sobre todo más tarde en los largos, rápidos y rotos tramos de descenso), finalmente aguantó hasta el final (aunque ahora durante la mañana me acercaré a comprar una sustituta).
Tras subir las zetas tomamos el primer atajo, que aunque con mucha más inclinación y con peor firme ahorra una buena vuelta respecto a la pista, así cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos afrontando las últimas rampas de El Padrastro.
En su cima nos encontramos un día calmo, nada de viento y con una temperatura increíble, así que aprovechamos para tomar un pequeño bocadillo disfrutando de las vistas fantásticas que se vislumbran desde su cima.
Poco después nos dispusimos a descender para dirigirnos a El Picayo, en cuya cima hicimos otra pequeña parada para disfrutar, de las que como siempre digo, tal vez sean las mejores vistas de Bogarra.






Tras descender a Bogarra nos disponemos a comer, paramos en el Bar Miguel donde tomamos una ensalada y plato combinado; hacia el final de la comida llego Pedro (Gea) que estaba pasándo el día en el pueblo y compartió café y un rato de sobremesa con nosotros; siempre es un placer compartir un rato con él. Allí también supimos del buen término de la travesía Albacete - Alcaráz que Yellow afrontó en solitario, de la ruta mediterránea que Coronado se había desayunado y de la salida en bici de carretera de Paco Lara; sin duda un día festivo rico en posibilidades y disfrute en bici por parte de éste buen grupo de globeros.


Llegado el momento de ponernos en marcha para cubrir el último tramo de ruta, nos dirigimos hacia Vizcaínos para afrontar los rampones de subida hacia La Fuente de La Parra, muy rotos en su firme y con un calor excesivo para la ropa que llevábamos. Pero no había nada que nos detuviera, así que una rampa tras otra vamos haciendo camino hasta llegar a la parte alta, donde aliviados de tanta subida rodamos el último tramo llano a velocidad de demónio, llegando al coche a las 16,30 h; no está mal teniendo en cuenta que la comida en Bogarra la hicimos "con calma".
Dando por finalizada la ruta, "con la sonrisa puesta", y al "ponerla en valor", ;-) me queda el mejor poso, la ruta me parece fantástica, más aún con la buena compañía de la que disfruté (lástima que no pudiera venir Enrique) y con el fantástico día climatológico que nos encontramos ayer.
Comentar lo "suelto" que sigue Andrés y la "solera" de Fran, que como buen ciclista de carretara no teme a nada incluso cuando sale con la bici de montaña.
Mención especial dedico a Berme, que en tan solo dos temporadas dedicadas a la bici ha pasado a ser capáz de afrontar con solvencia y sin miedo cualquier ruta, su buen hacer sobre la bici y su buena predisposición que le permite afrontar cualquier situación con la sonrisa y la simpatía que siempre le caractarizan.
En mi caso, ...pues he disfrutado plénamente ésta versión 2.0 de la ruta que se inició el año pasado, esta se convertirá en "clásica" para mí, me he encontrado cómodo y he disfrutado de fantástica compañía, un día redondo. Así es siempre muy fácil, gracias compañeros.