martes, 22 de octubre de 2013

REDONDEANDO EL FIN DE SEMANA.

El pasado domingo nos pusimos en marcha a las 8,30h Edu, Bermejo y yo en dirección a Chinchilla para aprovechar éste fin de semana que más que otoñal parece típico de primavera.

Hicimos la subida por La Cabrera para una vez en Chinchilla ceder el testigo a Edu y que éste dirigiera la ruta a su antojo. Así subimos al Cerro de las Palabras para desde allí hacer una sucesión de rampas ascendentes y descendentes a través del páramo de la Sierra Procomunal, que realmente nos lo hicieron pasar muy bien. Por último nos dirigimos a la zona de pinada próxima a la población donde hcimos algunos senderos de los menos habituales  antes de tomar el almuerzo en el pueblo.






 




Finalmente nos pusimos en camino hacia la ciudad  empujando viento, que ya se hacía notar, para tomar el aperitivo a la llegada. Mientras estábamos en ello en el Shoco, apareció Pascuy que también anduvo por Chinchilla aunque no nos llegamos a encontrar en ruta, quien compartió un rato con nosotros.

Magnífico día de bici y magnífica también la compañía.

domingo, 20 de octubre de 2013

UNA VUELTA POR AYNA.

Lo que hasta ahora llevamos de otoño está siendo muy suave, con tiempo predominantemente seco a pesar de los aguaceros que cayeron hace semanas con intensidad pero que fueron absorbidos con rapidez y secados por las suaves temperaturas que aún disfrutamos.
 
Ello hace que sea un autentico placer salir a montar en bici por la sierra, así el pasado fin de semana durante la ruta por Bogarra, Andrés y yo convinimos que si no surgía nada que lo impidiera, éste también lo haríamos.
 
Ayer sábado nos encontramos a las 7,00h Andrés, Jose y yo que, tras cargar las bicis en el coche nos dirigimos a la localidad de Ayna con la intención de hacer una ruta que ya hemos realizado en multitud de ocasiones y que nos gusta mucho, pero la idea consistía en hacerla en sentido contrario.
 

 
La ruta es realmente bonita, fácil técnicamente al ser exclusivamente pistera y a veces tan solo con cambiar el sentido de marcha de una ruta conocida, se le da un punto distinto que hace que se disfrute nuevamente "casi" como si se tratase de una ruta inédita.
 
Así, tras llegar a Ayna, descargar las bicis y tomar un rápido café, comenzamos a ascender por el camino que sube a la parte alta, que ahora tiene mejor compactación de firme que la ultima vez que lo hicimos (bajando en aquella ocasión), la rampa a pesar de estar compuesta de pequeños escalones se sube con facilidad al estar éstos realmente muy separados entre sí y gracias a su escasa altura; con la única leve dificultad de girar en un par de codos algo cerrados que unidos al esfuerzo de pedaleo pueden hacer perder el equilibrio sin mayor inconveniente que poner pie a tierra de modo momentáneo.
 
Esta subida te saca del pueblo muy rápido dejándote en la carretera, por la que habrá que continuar subiendo poco más de un centenar de metros para luego salir de ella por la izquierda y tomar el denominado "camino de los toros", por el cual hacen suelta de reses en los encierros de las fiestas patronales de la localidad.
 
Este camino, pedregoso pero fácilmente ciclable, desemboca en el Camino de San Martín que ya con perfecto firme pistero nos lleva un poco más allá de La Fuente de la Parra, donde tomaremos pista a la derecha para continuar disfrutando del bosque de pinos por el que discurre el trayecto, llegando a la localidad de El Griego.
 



 
Una vez cruzada la pequeña población tomamos a la derecha un camino que por la pinada llega a La Dehesa de Ayna, donde durante unos centenares de metros circularemos por la carretera para tomar, poco más allá, un camino a la izquierda que nos subirá por El Rubial (donde aprovechamos para comer un pequeño bocadillo) antes de continuar hasta La Sarguilla.
 
Tras salir de La Sarguilla el camino es durante un buen trecho ligeramente descendente, tan sólo hay que tener un poco de cuidado ya que invita a dejarse ir rápido, y el firme está muy suelto y con profundos regueros.
 




 
Pasamos por Peña Tuerta, dejándola a la izquierda, y comenzamos unas pocas rampas que nos suben a El Salero por la parte amable; desde arriba de éste y con las magníficas vistas de las hoces del Río Mundo, su vega y la magnífica imagen de Ayna nos dejamos ir durante el último trecho, esta vez cuesta abajo.
 
La ruta se hizo en buen tiempo, así que llegamos pronto a Ayna dando por finalizada la ruta en bici, por lo que aprovechamos para tomar una cerveza desde una terraza con unas increíbles vistas.
 


 
 
En lo personal, estoy disfrutando mucho de la sierra con éstas rutas ya que apenas la he pisado durante todo éste año, y más importante aún de la buena compañía  que en el día de ayer fueron Andrés y Jose (en aventajado proceso de adaptación a su nueva BH Lynx con la que tan sólo había hecho un par de salidas). Lamentamos que Yellow no pudiera venir ayer debido a un fuerte catarro, y emplazo al resto a repetir ésta ruta que estoy seguro les encantará siendo absolutamente asequible al nivel general de todos ellos, con lo que de éste modo y realizada en grupo amplio si resultaría una ruta absolutamente redonda.

 

domingo, 13 de octubre de 2013

RUTA DE OTOÑO POR LA SIERRA DE BOGARRA.

Durante toda la semana tuve ganas de que llegara el sábado, en ésta ocasión por doble motivo; en primer lugar por lo intenso de la semana laboral que me llevó al viernes justo al límite de "las cuerdas".  El otro motivo era mucho más liviano y lúdico, había quedado con Andrés para ir a la Sierra a montar en bici.
La ruta que me proponía, y que acepté sin rechistar y agradecido, partía del Restaurante La Atalaya, que se ubica entre las poblaciones de Bogarra y Paterna del Madera, lugar donde dejamos el coche, para luego subir a Las Mohedas, pasar por La Casa Rosa, Rio Madera y escalar los cerros para dejarnos caer por la otra vertiente hasta La Vegallera. Pasada esta última población volveríamos a escalar hacia El Padrastro por su otra vertiente y tras hacer cima descender para hacerlo de igual modo en El Picayo.  Largo descenso hasta Bogarra y volver a subir el puerto para bajar los últimos kilómetros hasta el coche.
Sobre el papel pintaba bien, pero una vez sobre la bici en un perfecto día de otoño y con la sierra increíblemente bonita aún lo hace mucho más.


 


A las 7,00h, según lo acordado, estaba en la puerta de Andrés con mi bici cargada en el coche esperándolo para hacer lo propio con la suya; Andrés puntual como siempre aparece con lo que muy poco después estamos de camino al punto de inicio de ruta.

Al bajar del coche el día está amaneciendo, y lo hace con un fresco intenso y una bruma de las que calan haciéndolo aún más frío. Andrés propone tomar un café antes de iniciar ruta, pero La Atalaya está todavía cerrada a ésa hora; ...no nos preocupemos, pronto se va a pasar el frío y sobrará todo, sentencia Andrés.

La ruta discurre en su mayor parte por pistas con distintos firmes, pero también lo hace durante algunos kilómetros por estrecha carretera comarcal apenas transitada; por una de éstas comenzamos la primera parte hasta llegar a Las Mohedas. Una vez allí Andrés, al ver abierto el bar de la pequeña aldea, propone tomar ése café; pasamos al bar con la sensación de haber retrocedido al año 1950. Cuatro lugareños de longeva edad charlando sobre sus quehaceres en una estancia que seguro no había cambiado estéticamente mucho en 60 años, mientras otro cortaba con su navaja trozos de pan de hogaza, tomate y embutido sobre un plato de porcelana y un vaso de vino en lo que sería sin duda su desayuno de toda la vida. Sin duda traspasar el umbral de aquella puerta suponía un viaje al pasado, que sin duda no calificaría de peor o mejor sino distinto y a éstas alturas incluso algo entrañable. El paisano nos sirvió ése café con toda la amabilidad del mundo, aunque lógicamente en semejante entorno, nada de exprés, café de puchero como habitualmente lo toman allí.







Retomamos la ruta dejando más allá la carretera para iniciar una sucesión de rampas en pista, rota y suelta hasta hacerla delicada, que sin duda cumplió con la expectativa creada por Andrés, poco después ya sobraba todo. Así poco a poco vamos subiendo, yo con mi falta de sierra en los últimos tiempos a buen ritmo y Andrés "El Gamo de las Cumbres", haciendo gala del buen trabajo que ha realizado desde la pasada primavera y el poso que le han dejado todas las cicloturistas en las que ha participado a mejor ritmo y "de paseo".

Tras el último tramo de este primer puerto vemos en la vertiente opuesta La Vegallera a nuestros pies, población en la que entramos en pocos minutos tras unas rampas descendentes muy delicadas por lo suelto y agrietado del terreno.

Tras salir de La Vegallera y poco más allá comenzamos a subir al segundo pico del día "El Padrastro", todo un clásico al que nos gusta ir de vez en cuanto y lo tenemos integrado en el recorrido de varias rutas. De charleta cuando nos queremos dar cuenta ya hemos pasado el desvío de Las Yegüerizas y un rato después las últimas rampas de El Padrastro.

En la cima de éste aprovechamos para tomar el bocadillo y deleitarnos con las vistas siempre reconfortantes que ofrece, mientras charlamos con un par de ciclistas a los que saludamos y adelantamos tiempo antes, y que a su chino-chano hicieron cima mientras nosotros almorzábamos.








Disfrute en el descenso mientras nos dirigimos al desvío para subir al Picayo; las rampas de éste son muy suaves por lo que poco después nos asomamos a la población de Bogarra desde la cima de éste, para disfrutar de posiblemente la mejor vista del pueblo de todas las que se pueden encuadrar.




Continuamos hasta descender a Bogarra, donde tomamos una cerveza ("sin" en mi caso, que luego había que conducir) en el Bar Miguel donde en su terraza y al solete nos reconciliamos con el mundo con el espíritu henchido por la paz y el sosiego que aporta una ruta como la que hemos hecho hoy. Mientras sabíamos por whatsapp que nuestros compañeros Coronado y Edu, junto con Gabi; habían finalizado con bien su ruta de sábado tras una lucha intensa contra el viento, que en el llano se había hecho sentir en mucha mayor medida; que Yellow y su vástago llegaron a Las Peñas; y ya por la tarde supe de la buena ración de sendas extra que Berme, Juancar y Paco Lara habían alargado sobre la ruta de los primeros, así que un buen día de bici para todos sin contratiempos.

Aún queda subir hasta el cementerio del pueblo para dejarse caer los últimos kms. hasta La Atalaya, donde tras vestir una camiseta seca y cargar las bicis en el coche decidimos quedarnos a comer. En mi caso opto por un buen plato de migas con sus correspondientes pimientos fritos y uvas que hacía años que no comía y que estuvieron realmente ricas; en mi caso me pareció el fin perfecto a una preciosa ruta otoñal por la sierra.

 **ES RECOMENDABLE, SI NO SE CARGA EL POST EN ALTA DEFINICION,  ACTIVAR LA VERSION HD (A LA DERECHA DE LA BARRA DE TIEMPO DE CADA VÍDEO)
12-10-2013 UNA VUELTA POR LA SIERRA CON ANDRES 2 from Pablo R. on Vimeo.


  12-10-2013 UNA VUELTA POR LA SIERRA CON ANDRES 1 from Pablo R. on Vimeo.